Heracles y el Jabali de Erimanto

Euristeo le ordenó que fuera en busca del jabalí de Erimanto y lo trajera vivo.

Heracles partió a buscarlo con sus armas habituales.

Lo más difícil era encontrarlo, ya que la temible bestia se escondía muy bien, y solo salía de su escondite para sembrar el pánico entre los habitantes de Arcadia.

Heracles revisó uno por uno cada arbusto y revolvió las malezas hasta que lo encontró. El jabalí huyó y Heracles fue tras él atravesando valles y montañas sin ... (ver texto completo)
Heracles y la Cierva de Cerineo

Apenas terminó con la hidra, el rey Euristeo lo mandó a traer viva a la cierva del monte Cerineo, que estaba consagrada a la diosa Artemisa.

Esta cierva, tenía cuernos de oro y patas de bronce. Nadie logró alcanzarla ya que nunca se cansaba de correr.

Heracles estuvo todo un año persiguiéndola, hasta que un día la siguió hasta un río. Como estaba muy crecido, la cierva no se animó a cruzarlo. Entonces, Heracles la tomó por sorpresa, la agarró por los cuernos, ... (ver texto completo)
-Heracles y la Hidra de Lerna

Esta vez Euristeo le pidió a Heracles que matase la Hidra de Lerna.

Para lograr esta difícil tarea, Heracles le pidió ayuda a su fiel compañero Yolao.

Cuando llegaron a la laguna de Lerna, Heracles disparo sus flechas para obligarla a salir del agua.

Cuando la temible Hidra finalmente apareció, Herácles le aplastó la cabeza con su maza. Pero de cada gota caída de la sangre de la hidra, renacían dos nuevas cabezas de pequeñas hidras que crecían a gran velocidad. ... (ver texto completo)
Heracles y el León de Nemea

El primer trabajo que Euristeo le encomendó fue que trajera la piel del León de Nemea.

Heracles salió en su búsqueda muy bien armado.

Cuando encontró al León, le disparó todas sus flechas, pero la piel era tan gruesa que no logró atravesarlo.

Entonces recurrió a su enorme maza y le pegó con ella en la cabeza mientras profería toda clase de gritos.
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Heracles

Heracles, también conocido en Roma como Hércules, era hijo de Zeus y Almecna, una princesa de Tebas.

Hera, la esposa de Zeus, enojada por la infidelidad envió a dos serpientes para matarlo cuando todavía era un bebé. Pero Heracles, que era muy fuerte, tomó a las serpientes entre sus dedos fuertes como tenazas y las estranguló.

El niño fue creciendo, haciéndose cada vez más y más fuerte.

Años más tarde, Supo que el rey de Grecia, Euristeo, quería destronar al rey de Tebas, Anfitrión, que era su padrastro.

Heracles le ofreció a Euristeo ser su esclavo durante doce años, si permitía que su padrastro, Anfitrión, permaneciera en el trono durante ese tiempo.

Euristeo, al verlo tan fuerte, temió que lo destronara y consultó al oráculo de Apolo y este le dijo:-Accede al pedido, pero durante ese tiempo envíalo a hacer los trabajos más difíciles y peligrosos que puedas imaginar. ... (ver texto completo)
Perseo y el Monstruo Marino

Luego de convertir al gigante Atlas en piedra, Perseo voló hasta el país de los etíopes cuyo rey era Cefeo. La reina de los Etíopes, Casiopea en un alarde de orgullo por su belleza se comparó con las Ninfas del Mar. Estas en represalia enviaron a un monstruo marino para que devastara la costa.

El rey Cefeo, preocupado consultó al oráculo y este le ordenó sacrificar a su bella hija Andrómeda al monstruo para apaciguarlo.

El rey, entonces mandó encadenar a su hija ... (ver texto completo)
Perseo y Atlas

Cuando Perseo mató a la Gorgona, se llevó la cabeza consigo y partió volando lejos, hasta la tierra donde vivía el rey Atlas.

Atlas era un hombre de tamaño descomunal. Su mayor orgullo era su jardín ya que sus árboles daban frutos de oro.

Perseo se presentó diciendo que venía de visita en calidad de huesped, pero Atlas, desconfiado, temiendo que quisiera robarle sus frutos dorados lo echó.

Atlas era un gigante y Perseo no se animaba a enfrentarlo. Entonces le ofreció como ... (ver texto completo)
Eco y Narciso

Eco era una ninfa que habitaba en el bosque junto a otras ninfas amigas y le gustaba cazar por lo cual, era una de las favoritas de la diosa Artemisa.

Pero Eco tenía un grave defecto: Era muy conversadora. Y además en cualquier conversación o discusión, siempre quería tener la última palabra.

Cierto día, la diosa Hera salió en busca de su marido Zeus, al cual le gustaba divertirse entre las ninfas. Cuando Hera llegó al bosque de las ninfas, Eco la entretuvo con su conversación ... (ver texto completo)
La Manzana de la Discordia

Cuenta la leyenda, que cuando Peleo y Tetis se casaron. enviaron invitaciones a la fiesta para todos los dioses. como no querían tener problemas en un día tan especial, decidieron que lo mejor sería no invitar a Eris, conocida como La Discordia.

Eris se enojó tanto que se apareció en el banquete de bodas de todos modos. Furiosa se dirigió a la mesa donde se encontraban las diosas más hermosas: Hera, Atenea y Afrodita y arrojó ua enorme manzana con una inscripción ... (ver texto completo)
# Nada, poca es para soldada.
# Nada, no es buena ni para frita ni para asada.
# Nada mejor en la vida, que una familia unida.
# Nada más engreído que un tonto bien vestido.
# Nada hay tan necio como predicar en desierto.
# Nada hay más atrevido que la ignorancia.