Confusion

En cierta ocasion una familia inglesa, pasaba unas vacaciones en Escocia, y en uno de sus paseos, observaron una casita de campo que de inmediato les parecio cautivadora para su proximo verano. Indagaron quien era el dueño de ella, y resulto ser un pastor protestante, al que se dirijieron para que les mostrase la finca. El propietario se la mostro. Tanto por su comodidad como por susituacion fue del agrado de la familia, la que se quedo comprometida atomarla en alquiler para su proximo ... (ver texto completo)
CONCLUSIÓN: Bebe, come y folla lo que te de la gana, es hablar ingles lo que te mata.
Lord Byron (1788-1824), el moreno y hermoso poeta romántico inglés, nació con un pie deforme, respecto del cual se ha escrito mucho. Pero ¿era el pie derecho o el izquierdo? Nadie está seguro; la información relativa al defecto físico es muy confusa.
Jean Victor Poncelet sirvió como teniente de ingenieros en el ejército de Napoleón, y fue gravemente herido y dado por muerto en Rusia. De algún modo, logró sobrevivir; fue capturado por los rusos, que le obligaron a caminar durante cuatro meses de invierno hasta la prisión. Mientras estuvo encarcelado, durante un año y medio, meditó respecto a la geometría. Su libro Sobre geometría proyectiva es considerado la base de la geometría moderna.
Los historiadores han relatado la admirable historia de Abdul Kassem Ismael (938-995), el sabio gran visir de Persia, y de su biblioteca de 117,000 volúmenes. En sus muchos viajes como guerrero y estadista, jamás se apartó de sus amados libros. Estos eran transportados por 400 camellos, entrenados para caminar en fila, de manera que los libros que llevaban sobre sus lomos se mantuvieran en orden alfabético. Los camelleros bibliotecarios ponían inmediatamente en manos de su amo cualquier libro que ... (ver texto completo)
Walt Whitman fue despedido de su empleo en la oficina india del Departamento del Interior cuando era el secretario, James Harlan, leyó un fragmento de Hojas de Hierba de Whitman, y la consideró “poesía perniciosa”.
“Lo siento, señor Kipling, pero usted simplemente no sabe emplear el lenguaje inglés. Este no es un jardín de infancia para escritores aficionados”. Con estas proféticas palabras, Rudyard Kipling, que ya había escrito entonces uno de los mejores relatos en la historia de la literatura, El hombre que pudo reinar, fue despedido de su empleo de reportero por el Examiner de San Francisco.
Sir Walter Scott fue un escritor muy prolífico, que obtuvo con sus obras fama y éxito. Por desgracia, invirtió casi toda su recién ganada riqueza en empresas editoriales que fracasaron con la depresión de 1826. Scott contrajo deudas por la estremecedora cantidad de 130,000 libras esterlinas, y dedicó el resto de su vida a escribir para pagarlas. Con el paso del tiempo murieron su esposa, su hijo y su nieto, y él sufrió varios ataques cardíacos; pero hasta el último acreedor fue pagado totalmente.
El gran escritor satírico francés Voltaire contribuyó con un enorme servicio a la ciencia. Hizo que una de sus amantes escribiera una traducción al francés de la obra maestra de Newton Principia Mathematica, y luego él mismo escribió un comentario. La gracia de lo escrito por Voltaire ayudó a popularizar en toda Francia los conceptos de Newton.
Tras vivir durante siete semanas entre los trabajadores de los mataderos de Chicago, Upton Sinclair publicó su novela La Selva en 1906, para “atemorizar al país mediante un cuadro de lo que estaban haciendo los amos industriales a sus víctimas”. Había observado que metían en la cinta transportadora pan envenenado y ratas muertas, que se convertían en salchichas, y que los trabajadores que caían por accidente en cubas abiertas, salían al mercado convertidos en manteca Anderson’s Pure Leaf. La novela ... (ver texto completo)
“Sería superfluo, pues ya me he concedido yo mismo esta orden”, contestó George Bernard Shaw, cuando le ofrecieron la prestigiosa Orden del Mérito de Inglaterra.
El gran poeta francés François Villon llevó una existencia de robo y muerte que en varias ocasiones pudo haber terminado en el patíbulo. Nadie sabe dónde, cuándo o cómo murió.
Según varios eruditos, las dos últimas obras de Shakespeare, Enrique VIII y Dos parientes nobles, fueron escritas en colaboración con John Fletcher, otro dramaturgo inglés de aquel tiempo.
El espectáculo de una ejecución pública en París horrorizó tanto a León Tolstoi, que dijo: “Nunca, bajo ninguna circunstancia, prestaré nuevamente servicio a forma alguna de gobierno absoluto”.
Después de los primeros episodios de Las confesiones del caballero de industria Félix Krull, el novelista Thomas Mann interrumpió la obra, la publicó como relato corto y no volvió a ella hasta 32 años después. Cuando reanudó el trabajo, exactamente donde lo había dejado, no alteró ni una sola palabra de los fragmentos anteriores, y la novela resultante quedó tan bien equilibrada como todas sus otras obras.