A DESTIEMPO: Los de mi generación no tenemos suerte en las diferentes etapas de la vida. Cuando éramos pequeños, los niños eran como la
fruta. Había una fuerte natalidad y no se reparaba en los que morían, había un dicho popular “Tena y gloria”. Después llegaba una
juventud reprimida socialmente y no digamos de la moral Católica –
Romana , la lucha entre el bien y el mal de aquel tiempo. La
mili te convertía por
arte de magia en adulto y padre, si querías realizarte sexualmente. En esta etapa se empieza
... (ver texto completo)