Lleva razón el "Nórdico" con lo de los piñeros, el PER y el trabajo; por lo menos desde mi punto de vista.
Piñar es un
pueblo de lágrimas: casi totdo el mundo lora y llora. Y cuando menos te lo esperas, el fulanico se ha
comprado otro piso en
Granada, el menganico más tierras y el otro un cochazo. Y siguen llorando.
Los ves de copas por la mañana, bien temprano, y cubatas por las tarde, y llorando. Y sus hijos unas suculentas becas de estudios y ayudas por todos los sitios. Y llorando. Les encanta
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