La extracción industrial del aceite de oliva genera una elevada cantidad de residuos y subproductos que requieren una gestión adecuada para minimizar su impacto ambiental. Actualmente, el subproducto más abundante generado por la industria oleícola en España es sin duda el orujo de oliva de dos fases (alperujo) El alperujo, frecuentemente deshuesado, suele someterse a una segunda centrifugación para recuperar parte de su aceite; posteriormente se seca para extraer con disolventes el aceite residual ... (ver texto completo)