CHARCHES: Amigo Torcuato: Desde hace tiempo sigo los comentarios...

Amigo Torcuato:
Desde hace tiempo sigo los comentarios que se hacen en esta página, me ha parecido verdaderamente sorprendente el cambio tan radical que ha sufrido usted en los últimos días. Y no me he podido resistir a responderle. Por lo que había leído de usted anteriormente, me parecía que “tanto amor” al pueblo desde la distancia, bien era una grata excepción, o bien era una fina capa de recuerdos que tarde o temprano dejarían aflorar, como diríamos aquí, “otras cosas más feillas”. Obviamente ha sido lo segundo.
Quizá antes estaba usted influenciado por otros comentarios que realmente desprenden anhelo, añoranzas y buenos deseos. Pero como cualquier persona que se deja llevar, parece ser que ahora la corriente lo ha llevado al lado oscuro, al lado de las críticas infundadas, al lado de los que usan estos foros para “politiquear” y dejar constancia de su “idealismo”. El cual, desaparece al interponerse unos euros entre sus metas y sus ideales. A eso le llamo yo “Idealistas de boca para afuera”.
Dicho esto, “le ruego que me perdone” si mi pensamiento y mi forma de ver las cosas me ha llevado a errar con respecto a usted.
No obstante querría explicarle unas cuantas cosas que se le quedaron en el recuerdo cuando se fue del pueblo y que desde hace varios años han cambiado, “gracias a Dios”. La pena es que usted no se diese cuenta en la última visita que hizo al pueblo, si mi memoria no me engaña, hace dos o tres años. Para entonces ya habían cambiado las cosas, ¡debería haberse dado cuenta!
Amigo mío, en Charches ya no se siega como antiguamente, y el que lo hace actualmente, permítame decirle que no lo hace por necesidad, lo hace por costumbre y por no estar “parao”. Lamentablemente se extinguirá esta costumbre con las nuevas generaciones y sin darnos cuenta habremos perdido parte de nuestra cultura.
Como cultura nuestra es también “La Matanza”, de la cual se sacan las “panzas de tocino” a las cuales hace usted referencia. ¡Ay, Torcuato, Torcuato! No se ha dado cuenta que hoy el tocino es un placer al alcance de muy pocos. El colesterol y las dietas para adelgazar lo han convertido en un producto casi prohibido. ¡Es un lujo poder comer un poquito de tocino! ¿No se comería usted una “ tapilla” de tocino curado en sal, de ese que tiene una “vetilla de magra”, acompañado de un vasillo de vino del país del que hacen Domingo “ El Español” y Francisco el de “La Barbera”, con un coscurro de pan de la Otilia recién hecho? ¡Vamos, no me j……, digo fastidie! . Placer mejor que ese solo te lo puede dar una Charchera guapa, ¡se lo digo yo!.
Pero claro, sepa que el tocino no es el culpable de que en este pueblo no haya restaurante, ni de que la gente no se gaste el dinero en el bar en otra cosa que no sea “vino peleón”, (¡ que se lo gasta¡).
Además, en estos momentos “ Manolo el de La Dolores” está haciendo un restaurante, a ver si este verano viene usted, come en él, y se calla con respecto a este tema.
A lo mejor en Charches no ha habido un local de estos antes, por que los turistas (como usted), preferían comer en las casas de la familia que tenían en el pueblo ( tocinillo de ese, Olla, Andrajos, etc, etc). No crea que “salir fuera a comer” se estila desde hace muchos años, ¡ Acuérdese!.
Además hemos tenido el inconveniente añadido (o ventaja, según se mire) de que nuestro pueblo no ha sido sitio de paso hacia ninguna parte, en pueblos como Alcudia, que los cruza una carretera nacional, han podido aprovechar el transito de viajeros para ganarse la vida con bares y restaurantes. A ver si ahora que vamos a tener Restaurant, cambia el panorama. Yo realmente no lo creo, ¡ojala que me equivoque!
Insisto en pedirle disculpas si se ha ofendido. No tengo nada personal contra usted, créame. ¡ Pero es que se pasó usted el otro día!. ¡Me hirió en mi orgullo Charchero!
Un saludo a todos los Charcheros. ¡Animo con la reparación del tejado de la Iglesia!