El diablo, antes de ser diablo, fue abogado.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
¿De qué viven los abogados? De los tercos y los porfiados.
Cuando toma cuerpo el diablo, se disfraza de fraile o de abogado.
Cuando dos pleitean un tercero se aprovecha.
Cómicos y abogados, lo mismo nacen de moros que de cristianos.
Buen abogado, mal vecino.
Buen abogado, mal cristiano.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
l médico, confesor y letrado, no le traigas engañado.
Al confesor y al abogado no los tengas engañados.
bogado, juez y doctor, cuanto más lejos, mejor.