Entre tu puerta y la míahay un estrecho senderoque recorrí muchas vecespara decir que te quiero, y recordarte que anochehe vuelto a tener un sueñodonde te veía desnudacomo una estatua de hielo. Y todo tu cuerpo, hermosa, aparecía ante mi cielo:primero fue tu melenade abundante pelo negrodespués contemplé tus ojosque yo por verlos me muero, más tarde tus labios rojoscomo carbones ardiendo. Sin fuerza entreabrí los ojosporque te veía muy lejosy tu imagen se escapabapor las mil puertas del sueño.Y volví ... (ver texto completo)