Buenos días Antonia, que pases un feliz miercoles... aquí hoy buena temperatura... un besillo.
Sé amable, cada persona con la que te cruzas está librando una dura batalla.
Hay una diferencia entre vivir y sobrevivir. Vivir es apostar por lo que uno desea y arriesgarse a que sucedan cosas. Sobrevivir es aferrarse a lo seguro y a que no ocurra nada interesante. Solo tú decides.
Nunca una noche ha vencido al amanecer, y nunca un problema ha vencido a la esperanza.
El procedimiento más seguro de hacernos más agradable la vida es hacerla agradable a los demás.
La leyenda de "La Cueva de la Mora

Cuentan que una vez en cierto lugar de Castilla, en la época de la Reconquista, existió una ostentosa vivienda de un árabe famoso por sus riquezas, y también por tener a una hija de gran belleza y discreción, a quien ninguno de sus pretendientes moros había logrado conquistar.

Un día llegó hasta allí un caballero cristiano que se enamoró perdidamente de la joven doncella y fue correspondido por ella con la misma pasión. Secretamente se veían todos los días ... (ver texto completo)
Si tu corazón está repleto de energía positiva y felicidad, nunca habrá cabida para la tristeza..
No confies en la suerte. Si no estas conforme con tu vida, en tus manos esta cambiarla.
Buenas noches Antonia que descanses.. Mañana será otro día.. Un besito.
La Leyenda de "Cambaral"

Cuenta una vieja leyenda que hace mucho tiempo en una pequeña localidad costera asturiana llamada Luarca, una pequeña flota de piratas berberiscos atemorizaban a sus habitantes con sus incursiones a la costa. Al mando de esta terrible flota pirata estaba el cruel Cambaral, tan cruel como genial en sus ataques a la flota del rey, a la cual le resultaba imposible capturar las embarcaciones piratas.
Cansado de todos estos ataques, el señor de la fortaleza de Luarca, también ... (ver texto completo)
El secreto de una buena vida consiste en comer la mitad, caminar el doble, reír el triple y amar sin medida... Proverbio tibetano
Se nos enseña a contar los segundos, los minutos, las horas, los días, los años... pero nadie nos explica el valor de un instante.
Demasiados credos, demasiados caminos al viento... mientras que el simple arte de ser bueno, es todo lo que este triste mundo necesita...
Todos estamos en las alcantarillas, pero algunos miramos a las estrellas.
Las personas felices no pierden el tiempo haciendo daño a los demás. El mal es de gente infeliz, frustrada y envidiosa.