Eras el típico muchacho formal
el hijo perfecto al que gusta estudiar
y no solo eso encima tenías
a todas las niñas con su tontería
detrás de tus huesos pidiéndote besos.
Eras el jefe de ochenta soldados
mas cien mequetrefes haciendo de malos
y siendo un imberbe andabas en
moto
con un plumas verde haciéndote
fotos ... (ver texto completo)