Sabe tanto, que sabe a mierda.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Tropezando y cayendo al andar va el niño aprendiendo.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
Tras cornudo, apaleado, y mándale bailar.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Trance peligroso es tener por las orejas al lobo.
Tómame a cuestas y verás lo que peso.
Toma una cucharada de tu misma medicina.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
Todos desnudos nacemos, aunque vestidos no vemos.
Todos dan consejo y pocos lo toman.