LA TIERRA Y EL HAMBRE
Mujer de faldón pardusco, señora de escardó largo,
Esposa de sudor negro, madre de cortijo blanco.
Compañera y campesina, de segadores del
campo,
Tiene que tener, teniendo, los granos de trigo blanco.
Siega que siega el hocino, suda que suda la mano,
Que corta espigas de oro, sin reposo, ni descanso.
Mujer de faldón oscuro, dama de miseria y barro,
Cansada por las angustias, de tocino y de gazpacho.
¡Pon un puñado de migas, en mi fiambrera de barro!
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