VII. Sé siempre coherente y fiel a ti mismo. Medita con detenimiento tus acciones y establece tus planes de ataque luego, cuando pases a las vías de hecho no te arrepientas jamás del daño infligido a los otros, pero rectifica tus errores si te has equivocado y no han surtido tus acciones el efecto que deseabas y calculaste. Lo que hayas decidido es lo que debes realizar, sin ninguna clase de dudas, caiga quien caiga y suceda lo que suceda. Así podrás mostrarte ante todos como un hombre plenamente ... (ver texto completo)