El muerto y el convidado a los tres días apestan
Todos vemos el mismo sol, pero no comemos la misma sopa
Las lágrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho
Nadie puede cambiarse, pero todos podemos mejorar
La humildad no debe llegar a la humillación
El hombre se deshonra al robar, pero no al trabajar
El odio es más fuerte que el amor, pero el amor dura más
El agua estancada pronto se vuelve impura
No tengas esperanza sin dudar un poco. No desesperes sin guardar un poco de esperanza
Es mejor ser envidiado por el vecino que ser compadecido por tu propia mujer
La ley es como un timón, que va hacia donde tú lo dirijas
Cuanto más se juzga, menos se ama
Nada es más loable que la generosidad... sin exagerar
Los dedos del hombre están divididos; para dar y no para conservar
Actuar preso de la ira es como embarcarse durante una tempestad