Soy descendiente de bacareños (montoya y tio herrero), y muy orgullosa.Desde que yo recuerde mis vacaciones han ido ligadas al
pueblo. Guardo muy buenos recuerdos, desde la infancia, he tenido muy buenos
amigos que con el paso del tiempo he perdido el contacto, otros han cambiado tanto. Pero el pueblo siempre está ahí. Y siempre esperando las vacaciones para pasar unos dias, y ahora mis hijos entran en la rueda y también tienen ganas de volver cada año. Un saludo a todos los bacareños.