El lugar, la casa palacete del cura Arcón, allí pasaban los veranos, sus familiares y él, los guardeses, Cipriana y Manuel, padres de dos hijos, María y Manuel, este último estudio en el seminario, no llegó a ser cura, lo último que se de él, estaba de profesor en una isla Canaria, María por un pueblo valenciano. Me ofrecieron uno, un chico de Baza, no sé si podré comprarlo, gustarme muchísimo, amo ese pueblo, sobre todo porque allí nos conocimos mi amor y servidora, somos, y por siempre así lo seremos, ... (ver texto completo)