Quise hacer una
foto especialmente de este callejón, porque yo de niña asociaba todos los misterios que mi padre y mi tía Trinidad nos contaban a mis hermanos, mis primas y a mí, con su oscuridad. La
historia del bolichero al que se le aparecieron las dos "ánimas en pena", imaginaba siempre el bolichero por la
puerta de "la Honor" y a los dos embozados saliendo de esta
calle...