Quién ha dicho nada de Antonio López? y si no eres de La Victoria, por qué faltas a la verdad aquí?
No amigo, al contrario, victorias como estas nos unen más a todos. Y ya sé que es una tregua más, pero en las otras treguas no había ese diálogo y ganas de paz que hay ahora, este es el principio del fin de ETA, creo yo.
Creo que hemos ganado todos con esta paz, y los que piensan que no, utilizando a las víctimas como una estrategia política, deberían rectificar, y darse cuenta que esto no es a cambio de nada ni nosotros perdemos, porque esto no es una guerra, no estamos en igualdad de condiciones, es más los gandores somos nosotros. Hemos ganado la paz, y los que no la quieran, que se vayan, que no los queremos.
La pregunta ahora es si el PP colaborará con el Gobierno en la desaparicón de ETA, o si por contra se dedicará a entorpecer las gestiones que se tengan que realizar. Para mí que Zapatero debería dejarse de hablar con Rajoy, por aquello de eliminar intermediarios, y dirigirse directamente al que manda en realidad. Esa es otra de las incógnitas, ¿qué piensa Aznar del tema y qué actitud va a adoptar?
Hoy es un día que me llena de profunda alegría. Tengo 28 años y cuando nací ETA ya mataba; ahora se inicia el “principio del fin”. No importan las ideologías, no importan las identidades, no importa en verdad nada, sólo la vida humana que ya no se perderá por una bala asesina de ETA. Es el triunfo de todos.
Por favor no faltes a la inteligencia si es que tienes inteligencia, decir que Cuba y Venuezuela, los pais admirados por este gobierno, son el paraiso, es decir que la falta de libertad, de justicia social y la corrucpion son las banderas de la izquierda.
Igonoro qué pasa por la cabeza de un hombre que mata a ochenta y dos personas de forma sistemática, alevosa, calculada. Sí sé, en cambio, qué pasa por la cabeza de alguien que sabe que va a morir o por la de alguien que ha visto morir a una persona querida como consecuencia de un acto terrorista. He visto a enjutas madres de pelo blanco, vestidas de negro, abrazadas a un féretro como si lo estuvieran a su propio útero mientras derramaban lágrimas de desesperación sobre la madera casi clandestina. He visto a esposas embarazadas desvanecerse frente a nichos a medio cerrar a la par que un golpeteo de cemento sobre la losa simbolizaba el adiós definitivo. He visto la mirada extraviada de huérfanos aturdidos por la noticia reciente de haber perdido a sus padres como consecuencia de una sobrecarga de plomo asesino en su cuerpo. He visto a hombres como torreones, capaces de una pared de una mascá, derrumbados sobre la sola soledad de una despedida final. He visto a generales llorar a sus soldados, a soldados llorar a sus generales, a novias desesperadas en pleno grito, a ancianos de hondo surco secarse el llanto con una bocamanga. He visto el rostro perplejo del narcotizado por el dolor inasumible. He visto el apagón definitivo en los ojos de aquél al que le han arrebatado a un ser querido.

Los he visto en el norte y en el sur. Los he visto salir a media asta, asustados, encogidos, por la puerta de atrás de una iglesia de pueblo entre las miradas de indiferencia de los lugareños y los gestos de prisa del mismo cura. Los he visto llegar a su pueblo a recibir el último abrazo de tierra entre toques de silencio y sollozos teñidos de rabia y encontrarse con la noticia de que ya no son los últimos en el listado de muertos. Los he visto renquear sobreponiéndose a una mano amputada, a una pierna coja, a una espalda rota. Y a ninguno de ellos, a los muertos, a sus vivos, a los hijos, a las madres, a los padres, a las novias, a los tullidos, les he sorprendido nunca en un pronto vengativo, en un gesto amenazante, en un arranque irracional o planificado para ajustar las cuentas con sus asesinos. Nunca. Ellos, al fin, han confiado en que el Estado de Derecho en el que viven tomara la iniciativa de justicia y sometiera a los culpables al castigo merecido por los crímenes cometidos.

Quiero decir que no estoy en la cabeza de Henri Parot ni en la de muchos de los asesinos que toman la sombra fría de las cárceles, pero sí los estoy en la de los que han engrosado la lista de muertos. Y esos muertos sobre los que se desmerengaron los corazones de las madres de negro no merecen que el Estado les mancille la memoria y que recorra con prisa los pasillos de la ignonimia. No merecen, en suma, que un grupo iluminado de fiscales serviles a su jefe y, a su vez, serviles a un gobierno. ... (ver texto completo)
Solo es una tregua, no el abandono de las armas. Esperemos que sea el final del terrorismo y no el final de un pais que era llamado España.
Perdona pero creo que nos das ni una, solo te dire, que no soy antonio lopez, no soy maestro y no vivo en La Victoria. Como todas tus deducciones sean como estas, delatas tu inteligencia.
Pensé que Zaplana ya no podía sorprenderme. A los fiscales del Supremo (a todos) les acusa de algo parecido a la prevaricación y al Gobierno de algo parecido a la colaboración con banda armada ("todas las decisiones políticas van en la misma dirección: favorecer a los terroristas y a su brazo político").
¿Se pueden lanzar estas acusaciones públicamente y sin ningún tipo de consecuencias?.
¡Qué peligro!
Yo creo que es peor EEUU, donde se tortura a personas, donde se in ician guerras (con el apoyo de la derecha española), donde se deja morir a gente de hambre, y además la libertad de expresion es escasa.
Este alcalde esta dando muestras de una gran honestidad, esta haciendo un gran pueblo de La Victoria, todo lo contrario que el anterior, y que que dicen que era de izquierdas. Tengo lastima por la Diputacion, por el cementerio de elefantes como le llaman coloquialmente, ya que en la Diputacion, los asesores, son el retiro de los malos politicos.
El anterior ¿? no sé, no estoy seguro... Uno que parecía muy corrupto y dicen que es más fascista que Franco es Antonio López, menos mal que no salió elegido, y encima es maestro...
No sabía muy bien qué opinar sobre la Cadena Ser, pero ahora que me he puesto a escribir me doy cuenta de que es una de las mejores (por no decir la mejor) cadenas españolas, en cuanto a contenidos, a profesionales que trabajan en ella, y a variedad de programas. Grandes profesionales.
Solo es una tregua no la entraga de las armas, te recuerdo que con anterioridad hubo 10 treguas y al final todo ha segido igual. Esperemos con ilusion que sea el final del terrorismo, no el final de un pais llamado España.