Vamos a seguir con los motes colodros, a ver si terminamos y damos ya de mano en este tema. Hoy empezamos por Y, que solo tiene uno y seguimos con la letra Z, que tiene dieciseis. Si alguién conoce alguno más, por favor, que nos lo indique.
Un día, en Málaga te conocí,
y prendado quedé de ti.
Me ofrecistéis vuestra amistad,
y esa siempre, la sabré guardar.
Tienes a Juan Antonio
como un buen pilar
formando los dos una
pareja ideal.
¡Alaaaaa..... se agradece Don Julio!
Por aquí, buena tormenta
se está fraguando ya y
antes de que empiece yo
quiero terminar.
¡Coño! menudo rayo ha caido en estos momentos, estoy mirando en dirección Logroño y las luces de las calles, se han encendido de la oscuridad que hay.
Buenas noches y feliz descanso para tod@s
Un día, en Málaga te conocí,
y prendado quedé de ti.
Me ofrecistéis vuestra amistad,
y esa siempre, la sabré guardar.
Tienes a Juan Antonio
como un buen pilar
formando los dos una
pareja ideal.
Ya lo sé, ya lo sé. Todos pensais que soy una pesá, pero cada una hace lo que puede y como a mí me gusta muchísimo enroyarme por aquí, pués es lo que hay, si nó os gusta, me lo manifestais, me quedo quietecita y nó le doy ni a una tecla.
ROMANCE A CORDOBA-Julián Sánchez Prieto, Pepe Marchena.
Sé que no me pertenece,

que no es de mi condición,

pero ya no hay solución,

el hombre siempre obedece

cuando manda el corazón.
Hablé con ella, fue mía…

Puse en ella mi alegría,

mis afanes y mis penas

y hoy por su gusto daría

más sangre que hay en mis venas.
Y aquella mujer preciosa,

de hermosura tan completa,

se iba meciendo orgullosa

como en la mejor maceta

se mece la mejor rosa.
Le dio dos vueltas al paseo,

el potro con el braceo

no cabía en la ancha calle

y al compás del manoteo

quebraba su lindo talle.
Al paso del alazán

la gente se descubría,

pues todo el mundo creía

que llegó el Gran Capitán,

el alma de Andalucía.
Mezcla de gitana reina,

llegó entre palmas y olés,

espuelas de oro en los pies

y por corona y por peina

un sombrero cordobés.
Vaya mujer con hechuras,

luciendo el traje campero

al sonar las herraúras

del caballo postinero!
el cuerpo más soberano,

más gallardo, más serrano

que viera del sol la luz

sobre un potro jerezano

del mejor hierro andaluz.
Entre aquella animación,

un grito de admiración

alarmó a la gente seria

cuando por la Concepción

se vio subir de la feria