Vuestros relatos me han hecho evocar un viaje que hice cuando era muy joven al valle de Arán.
Un grupo de amigos, decididos a conocer aquella zona, nos hospedamos en el parador de Viella. Llegamos al anochecer y decidimos celebrar nuestra primera noche de estancia, montando una gran fiesta en una de las habitaciones que ocupábamos. Íbamos bien provistos de bebida y alguna que otra cosilla para picar. Cuando la fiesta estaba bastante avanzada, oímos unos gritos desgarradores, Juanjo, que era el más ... (ver texto completo)
Un grupo de amigos, decididos a conocer aquella zona, nos hospedamos en el parador de Viella. Llegamos al anochecer y decidimos celebrar nuestra primera noche de estancia, montando una gran fiesta en una de las habitaciones que ocupábamos. Íbamos bien provistos de bebida y alguna que otra cosilla para picar. Cuando la fiesta estaba bastante avanzada, oímos unos gritos desgarradores, Juanjo, que era el más ... (ver texto completo)
Ana María, estaba sobrio y con mis cinco sentidos activados. Asi que en este caso puede a lo mejor que pudieran ser otras sustancias, gases o influencias que me pudieran a ver producido algún trastorno, imposible de diagnosticar por los más reputados galenos de este mundo