Amigo Antonio, lo que te pasó con las
castañas no tiene punto de comparación con lo que le pasó a un paisano nuestro en el
pueblo. No se si te acordarás que
en nuestra niñez, se vendian unos petardos por las
fiestas, su envoltura era de
papel blanco, le soliamos llamar, BOMBAS, su tamaño era aproximadamente, como una canica. Estas explotaban tirandolas con fuerza contra el suelo.
Pues bien, dicho paisano nuestro las tenía metidas en el bolsillo, no se que fué lo que hicimos, a el le dió la risa
... (ver texto completo)