Piñonate
¨ËL OTRO MUNDO¨del cortijo Era un mundo del que nunca se hablaba, y llamabase justamente así: El otro mundo. En el, tenia cabida lo incomprensible, lo sobrenatural, lo supersticioso, los aojamientos, los desaojamientos, los rituales de amarres y desamarres, el curanderismo, la muerte y la vida. La abuela, era la suma sacerdotisa de ese mundo. En una alacena guardaba una imagen de Santa Barbara y otra de Pómba Gira, madre de los amarramientos, una especie de idolilla barriguda, con ojos saltones y ... (ver texto completo)
El lugar más emblemático y deseado del cortijo era la cámara, a la que se subía por unas escaleras estrechas, percibiéndose, ya, desde el primer escalón, un olorcillo agradable y excitante a chorizos, morcillas, jamones, condimentos, quesos de cabra, de oveja, los cantaros de aceite, las ristras de ajos y pimientos secos, las guindillas, el pan de higo...; y era un lugar muy frecuentado en Cuaresma, época de abstinencias y hambres, en nombre de lo sagrado y del férreo control de la abuela. La huella ... (ver texto completo)
Continuemos con la saga del Cortijo. En el cortijo no había luz. Nos alumbrábamos con el carburo. Ignoro si la compañía eléctrica de la época tenia el monopolio del mismo. Y también con el candil, que daba una luz fantasmagórica y como más intima, y que casualmente, solía encenderse cuándo los novios venían a ver a las titas, con la excusa por parte de ellas de que no quedaba carburo. Si, es curioso cuándo lo recuerdo. Hagamos una composición de lugar: La chimenea crepitando, con un fuego capaz y ... (ver texto completo)
¨ËL OTRO MUNDO¨del cortijo Era un mundo del que nunca se hablaba, y llamabase justamente así: El otro mundo. En el, tenia cabida lo incomprensible, lo sobrenatural, lo supersticioso, los aojamientos, los desaojamientos, los rituales de amarres y desamarres, el curanderismo, la muerte y la vida. La abuela, era la suma sacerdotisa de ese mundo. En una alacena guardaba una imagen de Santa Barbara y otra de Pómba Gira, madre de los amarramientos, una especie de idolilla barriguda, con ojos saltones y ... (ver texto completo)
El cortijo tenia 2 mundos. Uno se llamaba abuelo y abuela, lleno de amor, de palabras cariñosas y de mimos. El otro mundo era más siniestro. En el se contaban historias tristes de la guerra civil, historias de aparecidos, y sobre todo se hablaba de los caprichos del señorito. Por empatía terminé perteneciendo a los dos mundos. Alrededor del cortijo se extendían los olivares, la sierra llena de quejigos y encinas centenarias, los arroyuelos que iban a morir al rio Salado, de cuevas y de zorros. A ... (ver texto completo)
Continuemos con la saga del Cortijo. En el cortijo no había luz. Nos alumbrábamos con el carburo. Ignoro si la compañía eléctrica de la época tenia el monopolio del mismo. Y también con el candil, que daba una luz fantasmagórica y como más intima, y que casualmente, solía encenderse cuándo los novios venían a ver a las titas, con la excusa por parte de ellas de que no quedaba carburo. Si, es curioso cuándo lo recuerdo. Hagamos una composición de lugar: La chimenea crepitando, con un fuego capaz y ... (ver texto completo)
La casa del abuelo era un gran cortijo cerca de Lagunillas, lleno de habitaciones oscuras, de pasillos empedrados y de escaleras estrechas, que subían a la cámara y al pajar. Cada cosa tenia su perfume. Olia a chimenea, a gallinas, a conejos, a leche, a fruta, a yerba, a muerte y a eternidad. Con el abuelo aprendí a conocer los árboles, el sol, las tormentas, los animales y las estrellas. Era lo más imprescindible para comenzar la vida. Y la comencé. Y después de muchos años, y desde muy lejos, la ... (ver texto completo)
El cortijo tenia 2 mundos. Uno se llamaba abuelo y abuela, lleno de amor, de palabras cariñosas y de mimos. El otro mundo era más siniestro. En el se contaban historias tristes de la guerra civil, historias de aparecidos, y sobre todo se hablaba de los caprichos del señorito. Por empatía terminé perteneciendo a los dos mundos. Alrededor del cortijo se extendían los olivares, la sierra llena de quejigos y encinas centenarias, los arroyuelos que iban a morir al rio Salado, de cuevas y de zorros. A ... (ver texto completo)
La casa del abuelo era un gran cortijo cerca de Lagunillas, lleno de habitaciones oscuras, de pasillos empedrados y de escaleras estrechas, que subían a la cámara y al pajar. Cada cosa tenia su perfume. Olia a chimenea, a gallinas, a conejos, a leche, a fruta, a yerba, a muerte y a eternidad. Con el abuelo aprendí a conocer los árboles, el sol, las tormentas, los animales y las estrellas. Era lo más imprescindible para comenzar la vida. Y la comencé. Y después de muchos años, y desde muy lejos, la ... (ver texto completo)
Esta imagen se trata de Nuestra Señora del Carmen de Priego de Córdoba ya que la de Las Lagunillas es diferente
Buenas tardes, alguien me puede decir donde esta el sitio o cortijo de la Mohonera? esta en el termino de Rute pero lindando con Lagunillas. Gracias un saludo
Como se llamaba y donde vivía la Felisa? Mi madre de 83 años me dice que jugaba con la Felisa que vivía en un cortijo. Me llamo José Sánchez Malagón y vivo en Barcelona
Me gustaría saber sobre el estanquero diego Ropero ordoñez, soy Ropero tambien
De donde procede el nombre de esta aldea las lagunillas
Hola
El torero no vive ya en las Lagunillas si es el que yo digo tiene sobre unos 60 y pico años y vive en priego, si es él yo tengo su teléfono y te puedo poner en contacto con él.
Disculpeme por no haber visto el mensaje que me envió usted contestándome cuando preguntaba por el torero pero no visitó este sitio con frecuencia, no he visto el mensaje hasta ahora es casi seguro que se trata de la misma persona y le quedaría eternamente agradecido si pudiera facilitarme su teléfono éramos muy buenos amigos.
cuantos km hasta Cordoba
Dirección y distancia de Priego

Dirección y distancia de priego
busco a francisco barea cañadas
priego lagunilla comer