A mi papá le dieron un gato recién nacido al comenzar la guerra, como no había nada más que pan de maíz con moho y agua le daban ese pan aguándolo. Cuando terminó la guerra al tener un hermoso pan de trigo se lo dieron todo contentos mi papá y sus hermanos. El gato lo olió y se fué a comer del otro. OJOS QUE NO VEN CARTERA QUE TE QUITAN. PORRAZO QUE TE PEGAS. Uno le pregunta a otro. ¿Tu vives solo? No. Yo vivo con mi Soledad. Oiga me dice cual es la acera de enfrente. Aquella. ¿Pero si en aquella ... (ver texto completo)