HINOJOSA DEL DUQUE: Cosas que después de cincuenta años se pueden confesar:...

Cosas que después de cincuenta años se pueden confesar:

Esta mañana de domingo el cielo en Málaga esta muy azul y el día por lo tanto soleado y claro, el frio no hace mucho caso a Málaga y pasa un poco de ella, aunque la pellizca un poco y como el que no se quiere quedar, sale huyendo o es que Málaga lo repele.
Bajé al kiosco de Pepito que está justo en la puerta de mi casa con la intención de complar el periodico, pero algo me lo impide, espero asi como unos ocho o diez minutos interminables, pero nó, delante de mí en la cola hay dos renacuajos de unos cinco años.. Pepe ¿cuanto vale una gominola? cinco centimos.. dame una.. Pepe y ¿ese globo?.. cinco centimos.. pues dame uno.. Pepe una piruleta.. dame una.. Pepe una nuve.. dame una..... Así diez minutos y yo sin los periodicos.
Bueno a lo que yo iba.... ¿Os acordais de las cachichas? no.. no os voy a decir que me deis una.
Una vez tendría yo unos cinco años, le quite un caramelo de cafe con leche a una cachicha y todabia estoy pensando que va a venir Marquino a detenerme. ¡que pesadilla de robo!
Pero en mi incipiente delincuencia me acuerdo que una vez robe una rosa roja preciosa en el paseo y ese día fué amargo.
Coincidencia, a la maana siguiente se presentó en mi casa el guarda del paseo y preguntó por mi tio que vivia allí Yo no sabía donde meterme, que miedo; resultó que era amigo de mi tio y venía con él; yo ya me veía en la carcel, el guarda no sabía nada de la rosa robada. Nunca más he sido delincuente, con esto tuve bastante.
Espero que estos delitos hayan prescrito, porque si nó....