Mari Carmen y su marido tienen una cara de buenas personas que no se puede aguantar y la cara es el espejo del alma. Fué solamente el ratido de saludarnos y mi sensación fué muy agradable. Estarán hasta final de mes y su deseo es saludar a Mari y si fuera posible a Carmen y Rafa cuando vengan si aun están aquí porque Juan Andrés ya los ha visitado.