La alegria del pilarete la he pasado de la terraza al salón para protegerla de los constructores y está echando unos tallos, por falta de luz, muy graciosos porque le están saliendo para arriba y con las bolitas en forma comas, alargadas y como son menos pesadas que las otras, no se bajan y parece que está despeinada; la tendré que llevar a la peluquera.