Bueno, son las once menos cinco de la noche y acaban de recoger sus padres a mi Lola, Juan Antonio, mi marido, acaba de leer vuestros mensajes y me dice que os diga algo más. Bueno, me acordaba de todos los rincones, calles y casas de mi niñez, lo aburrí, es un decir, con mil historias, tantas historias le conté, que yo que soy una piedra para llorar, la cojí tonta y llorona y el me tuvo que consolar.
Os diré que el Pilarete me parecio más grande que Las Cibeles; que exagerá soy. Al Pilar en cambio me parecio más chico que en mi recuerdos, a lo que me resondieron mi primo y Juan Antonio que yo ahora soy más grande.
Situé la casa donde nací, en la calle Isabel la Católica nº 14, por cierto que está como cuaqndo naci, pero mucho más vieja y abandonada. Por fín cumplí uno de mis grandes deseos, volver a mi casa de toda la vida en la cale Madre Espiritud Santo, está hecha de nuevo, con más ventanas, pero lo mismo. Tienen mucha suelte sus habitantes que no se quienes son, pués esa casa era de mi abuela Carmen y tiene muy buenas vibraciones, os lo digo yo. Yo no he tenido la suelte de volber a entrar en ella.
Visité la Catedral muy bién acompañada por mi primo Rafael, que lo sabe todo sobre ella y tiene un culturón y tube el honor de que el señor que cuida de la Iglesia le preguntara a Rafael que hacíamos por allí y él le indico quien era yo y a lo que había ido, sorpresa ese hombre nos conocía y empezó a contarme cosas de mi padre y que mi padre Ambrosio, había sido monaguillo y sacristan, antes de lo que yo no nombro nunca... guer.... Encendió las luces de la Catedral para que yo contemplara esa maravilla arquitectónica... Yo la verdad, creía que nadie me conocia y me sentía totalmente forastera, ahí vi que estaba equivocada. En fin nos os canso más, porque yo me enroyo más que una persiana. Esto continuara... to be continued, como en las películas.
Os diré que el Pilarete me parecio más grande que Las Cibeles; que exagerá soy. Al Pilar en cambio me parecio más chico que en mi recuerdos, a lo que me resondieron mi primo y Juan Antonio que yo ahora soy más grande.
Situé la casa donde nací, en la calle Isabel la Católica nº 14, por cierto que está como cuaqndo naci, pero mucho más vieja y abandonada. Por fín cumplí uno de mis grandes deseos, volver a mi casa de toda la vida en la cale Madre Espiritud Santo, está hecha de nuevo, con más ventanas, pero lo mismo. Tienen mucha suelte sus habitantes que no se quienes son, pués esa casa era de mi abuela Carmen y tiene muy buenas vibraciones, os lo digo yo. Yo no he tenido la suelte de volber a entrar en ella.
Visité la Catedral muy bién acompañada por mi primo Rafael, que lo sabe todo sobre ella y tiene un culturón y tube el honor de que el señor que cuida de la Iglesia le preguntara a Rafael que hacíamos por allí y él le indico quien era yo y a lo que había ido, sorpresa ese hombre nos conocía y empezó a contarme cosas de mi padre y que mi padre Ambrosio, había sido monaguillo y sacristan, antes de lo que yo no nombro nunca... guer.... Encendió las luces de la Catedral para que yo contemplara esa maravilla arquitectónica... Yo la verdad, creía que nadie me conocia y me sentía totalmente forastera, ahí vi que estaba equivocada. En fin nos os canso más, porque yo me enroyo más que una persiana. Esto continuara... to be continued, como en las películas.