¡Bueno! para que los más debotos receis por todos nosotros, os tengo que contar una historia: Estos dos de la foto, se llevaban muy bién y eran socios para todo.
Hoy hace dos años que mi padre por la noche se sintió enfermo, mi hermana Belén llamo a urgencias y la verdad tenía 94 años. no le dijeron gran cosa. Por la mañana a las ocho mi padre le dijo que se quería ir a su casa y ella lo llevó y le preparó su cama de siempre. Al medio día dijo que no quería comer y a las dos empezó a hablar cosas raras, mi hijo Javier le cogió la mano y ahi terminó todo.
Javier después tubo la sangre fria de arreglarlo y decirle a los que vinieron a recogerlo que él ponía a su abuelo en su ceretro y así fué. Dolorosamente todo había terminado, pero ahora viene otro episódio. Como yo firme todos los documentos. me llaman dos horas después y me dicen desde el tanatorio, que mi padre lleva al cuello una cadena y una cruz y como lo iban a incinerar me la querian devolver, que fuera a recogerla. Yo la recogí y se la dí a mis hermanas. Después del funeral, ellas se la dieron a Javier, que la lleva puesta y yo le dije te va a traer suerte, tu abuelo fué un hombre con mucha suerte. La verdad, después Javier y yo, hemos estado en peligro y aquí estamos.
La cruz fué un regalo de su hija Puri a Ambrosio.
Hoy hace dos años que mi padre por la noche se sintió enfermo, mi hermana Belén llamo a urgencias y la verdad tenía 94 años. no le dijeron gran cosa. Por la mañana a las ocho mi padre le dijo que se quería ir a su casa y ella lo llevó y le preparó su cama de siempre. Al medio día dijo que no quería comer y a las dos empezó a hablar cosas raras, mi hijo Javier le cogió la mano y ahi terminó todo.
Javier después tubo la sangre fria de arreglarlo y decirle a los que vinieron a recogerlo que él ponía a su abuelo en su ceretro y así fué. Dolorosamente todo había terminado, pero ahora viene otro episódio. Como yo firme todos los documentos. me llaman dos horas después y me dicen desde el tanatorio, que mi padre lleva al cuello una cadena y una cruz y como lo iban a incinerar me la querian devolver, que fuera a recogerla. Yo la recogí y se la dí a mis hermanas. Después del funeral, ellas se la dieron a Javier, que la lleva puesta y yo le dije te va a traer suerte, tu abuelo fué un hombre con mucha suerte. La verdad, después Javier y yo, hemos estado en peligro y aquí estamos.
La cruz fué un regalo de su hija Puri a Ambrosio.