HINOJOSA DEL DUQUE: Continuación:...

Continuación:
Pues el gitanillo que estaba en el quicio de la puerta, estaba templando la garganta con un ajiií, ajiiiiiiiii, un poco bajito pero lo escuchó el capataz y paró la imagen; él no se esperaba esto y le empezó entrar un carlor para arriba y un escalofrio para abajo, le empezaron a temblar las piernas, se puso pajizo, con la mente en blanco y al final tuvo que improvisar…. Y aquí se acabó porque ahora hay que cantar y aquí no se puede cantar.