Os pondre la penultima como se suele decir pero sin comentarios ehhh.
De los gustos sin pecar
no hay gusto como el cagar
y, después de haber cagado,
¡qué gusto tan descansado!
no hay gusto como el cagar
y, después de haber cagado,
¡qué gusto tan descansado!
Mari, ¿como no lo vamos a comentar?.
JAjajajaj adelante!