El niño a la mamá:
Mamá, ¿Las peras son transparentes?
No hijo, claro que no, las peras no son transparentes.
Ay, ¡Entonces me comí una bombilla mamá!
Mamá, ¿Las peras son transparentes?
No hijo, claro que no, las peras no son transparentes.
Ay, ¡Entonces me comí una bombilla mamá!