gracias Mari, gracias Bernardita. Ya os contaré en Septiembre. Mi pobre padre un día ya con noventa años, se i nterpuso en una conversación entre mi hijo y yo. "No te preocupes que este se casará con una mujer que vendrá de lejos" y tenía razón, ahora mi niña se va a ver a susd otros abuelos; a su vuelta ya os contaré. Sus padres y yo lo tenemos preparado.