Buenos días para todo el mundo. Ya lo sé que os tengo un poco abandonados pero es que, no sé si será por los años, me cunden pocos las tareas.
Para que no me regañeis os voy a contar un chistecillo que me ha mandado una mejicana:
LA DIFERENCIA.
Dos esposos ya viejitos estaban en el patio de su casa tomando café y de
pronto la viejita le pega un sopapo fenomenal al viejito que lo tira al
piso, le hace volar la gorra, los anteojos y el café.
El viejito, arrastrándose, va juntando cosa por cosa y, balbuceando, hace
una pregunta:
Pero vieja... ¿por qué hiciste esto? A lo que la viejita responde: ¡POR 50 AÑOS DE MAL SEXO!
Siguen tomando café y al rato el viejito, que se había quedado pensativo, le
encaja un bofetón a la vieja que la desparrama por el piso, se le cae el
café, la galletas, la servilleta, pierde los anteojos, se le sale la
dentadura y mientras va recogiendo todo pregunta:
Y ahora viejo, ¿por qué me pegas?
El viejito, sin mirarla, le contesta:
¿Dónde APRENDISTE LA DIFERENCIA Cabrona?
Para que no me regañeis os voy a contar un chistecillo que me ha mandado una mejicana:
LA DIFERENCIA.
Dos esposos ya viejitos estaban en el patio de su casa tomando café y de
pronto la viejita le pega un sopapo fenomenal al viejito que lo tira al
piso, le hace volar la gorra, los anteojos y el café.
El viejito, arrastrándose, va juntando cosa por cosa y, balbuceando, hace
una pregunta:
Pero vieja... ¿por qué hiciste esto? A lo que la viejita responde: ¡POR 50 AÑOS DE MAL SEXO!
Siguen tomando café y al rato el viejito, que se había quedado pensativo, le
encaja un bofetón a la vieja que la desparrama por el piso, se le cae el
café, la galletas, la servilleta, pierde los anteojos, se le sale la
dentadura y mientras va recogiendo todo pregunta:
Y ahora viejo, ¿por qué me pegas?
El viejito, sin mirarla, le contesta:
¿Dónde APRENDISTE LA DIFERENCIA Cabrona?