Unos padres que estaban esperando su segundo hijo, estaban un día pensando qué nombre le iban a poner. Su otro hijo, de 3 años, escuchaba muy atentamente y cuando sus padres ya tenían decidido el nombre, gritó muy contento:
"Estupendo, entonces ahora vamos a pensar los apellidos".
"Estupendo, entonces ahora vamos a pensar los apellidos".