Poema para los abuelos.
Conozco a un señor siempre dispuesto y atento con ganas de escuchar los secretos de mi andar. No ha sido fácil vivir me lo dijo sus latidos pero que esperanza de fé cuando me vió por primera vez. Su mirada era diferente parecía un niño sonriente sus manos me acariciaban como si fuera de porcelana. Su calor envolvente me protegía com un valiente me paseaba y me hablaba como todas las mañanas. Y por la noche decía todos lo santos días es este tu abuelo que te ama hasta al cielo!
Conozco a un señor siempre dispuesto y atento con ganas de escuchar los secretos de mi andar. No ha sido fácil vivir me lo dijo sus latidos pero que esperanza de fé cuando me vió por primera vez. Su mirada era diferente parecía un niño sonriente sus manos me acariciaban como si fuera de porcelana. Su calor envolvente me protegía com un valiente me paseaba y me hablaba como todas las mañanas. Y por la noche decía todos lo santos días es este tu abuelo que te ama hasta al cielo!
¡Que bonito, Mari!
Mensaje
Me gusta
No