El que rosáceas en excelsa dadiva y exquisito manjar diera a un asnido, percibirá intereses en alarido estrepitoso.
(El que dé rosas de comer a un burro, cobrara con un rebuzno)
(El que dé rosas de comer a un burro, cobrara con un rebuzno)
Es que no se ha hecho la miel para la boca del asno.