Tres novicios de un convento van a Paris para asistir a un seminario sobre las vocaciones religiosas. Les dan cierto tiempo libre para visitar la ciudad y dando vueltas terminan en el Pigalle a las puertas de una sala de striptease.
¿Y si entramos? preguntó uno de ellos, solo para ver lo que pasa dijo el otro, y el tercero no se hace de rogar y entraron los tres.
En el escenario una mujer de bandera se desnuda poco a poco, con gestos eróticos. Mientras ella contonea las caderas y se vá quedando desnuda, uno de los novicios dice... hermanos, hemos hecho mal al ceder a la tentación ¿recordais lo que nos dijo el padre prior? Sí, que si caimos en el pecado de la lujuria, nos convertiríamos en estatuas de piedras.
Sí, era verdad, ahora noto que eso está empezando.
¿Y si entramos? preguntó uno de ellos, solo para ver lo que pasa dijo el otro, y el tercero no se hace de rogar y entraron los tres.
En el escenario una mujer de bandera se desnuda poco a poco, con gestos eróticos. Mientras ella contonea las caderas y se vá quedando desnuda, uno de los novicios dice... hermanos, hemos hecho mal al ceder a la tentación ¿recordais lo que nos dijo el padre prior? Sí, que si caimos en el pecado de la lujuria, nos convertiríamos en estatuas de piedras.
Sí, era verdad, ahora noto que eso está empezando.