Un tío se va a París con sus mascotas: un cerdo y un pato.
El primer día sale con el pato y le dice:
- Mira, esa es la torre Eiffel.
- ¡Cua!
- ¿Cuál va a ser?, esa de ahí enfrente, ¿es que no la ves?
- ¡Cua!
- Y ese es el arco del triunfo.
- ¡Cua!
- ¿Pero es que no lo ves?
Bueno y así con todo, el tío harto se vuelve al hotel y le dice al pato:
- ¡Vaya día que me has dado, pato! Pues como castigo mañana te quedas aquí y me llevo al cerdo.
Y dice el cerdo:
- ¡Oink!
- ¡Hoy no! ¡He dicho que mañana!.
El primer día sale con el pato y le dice:
- Mira, esa es la torre Eiffel.
- ¡Cua!
- ¿Cuál va a ser?, esa de ahí enfrente, ¿es que no la ves?
- ¡Cua!
- Y ese es el arco del triunfo.
- ¡Cua!
- ¿Pero es que no lo ves?
Bueno y así con todo, el tío harto se vuelve al hotel y le dice al pato:
- ¡Vaya día que me has dado, pato! Pues como castigo mañana te quedas aquí y me llevo al cerdo.
Y dice el cerdo:
- ¡Oink!
- ¡Hoy no! ¡He dicho que mañana!.