Al olor de las sardinas
el gato ha resucitado,
marramiau, miau, miau, miau,
el gato ha resucitado
el gato ha resucitado,
marramiau, miau, miau, miau,
el gato ha resucitado
Pues le podía haber dado el olfato, como al gato, al marido de la señora de las llaves.