Y ahora que lo pienso, sí.. era morenita y bajita, ¡bueno bajita tambieén era yo! y era muy buena persona.. Me acuerdo de que tenía los dientes muy blancos y uno de ellos era más grande que los demás.. una muchacha muy graciosa... tendríamos nueve o diez años.. ¡Qué cosas! tenía siempre dos trenzas muy bién hechas.