Me tengo que retirar pero antes de irme le voy a dedicar un caso verídico del que he tenido noticias a este par de dos, a los que aprecio muchísimo.
EL NOMBRE DE LAS COSAS
Era un muchacho que fue a buscar trabajo a un cortijo y al llegar se encontró con un encargado que disfrutaba gastando inocentadas a los aprendices.
El encargado le dijo al muchacho que las cosas de aquel cortijo no se llamaban de la misma manera que en otras partes:
-Mira, aquí los sombreros se llaman chirlosmirlos y los
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