Si es que no me puedo quedar quietecita, lo he leido en un libro que tengo por aquí a mano y me ha hecho gracia y ¡ala! no lo pienso más y lo mando para Hinojosa, nó si al final me echan del
Pueblo o como ahora tienen a mano muchos adoquines, me apedrean o mejor dicho, me adoquinean.