Mari esta frase que acabas de decirle a Juan me ha recordado otra que le dijo mi sobrino a mi padre.
Mi padre tenía una sortija de oro con una
piedra grande roja, y mi padre siempre le decía: Germán, cuando se muera el abuelo esta sortija será para ti. Mi sobrino le contestaba: pero abuelo si tu no te vas a morir nunca.