uno que llega al
cielo, y lo recibe
san Pedro.
- buenos días nos dé dios. - buenos días. - ¿su nombre?
- pues mire, la verdad es que justo antes de morirme me di un golpe en la cabeza y he perdido la memoria. no me acuerdo ni de mi nombre.
- ¡vaya por dios! ¿y tampoco recuerda su dni? - no, tampoco.
- bueno, espere un momentito, que voy a llamar al jefe... ¡chuuuus! ¡chuuuuus!
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