Un muchacho estaba muy enamorado de una muchachita, pero no se atrevía a pedirle que saliera con él. Un día por fín se atreve y la invita a salir. Dando un
paseo se lanza y le dice... Si yo te desnudo poco a poco y hacemos el amor y te robo tu virginidad, tú me llamarias atrevido... Nó que vá, más bién consideraría que eres un prestidigitador...
Luego vuelvo.. jejeje.. qué poca gracia.. Mal momento.. chicos...