Van unas monjas por la
carretera con el
coche de la Comunidad y de pronto.. ¡ala! se pincha una ruedada. Como ellas no saben cambiar la rueda paran un camión y sale un muchachote caminonero dispuesto a echarles una mano.
Ese camionero que pone el gato y empieza a levantar el coche y ¡Zasss! se escapa el gato y por poco le aplasta una mano... ¡hijoputa! exclama el camionero y le dice una monja.. ¡Por favor! le ruego que no tenga usted esas expresiones...
Sigue el muchachote y mete otra vez el gato
... (ver texto completo)