Victoriano, no te equivoques, la
amiga Quini está como los caballitos, de
feria en feria. Lo del pintor es disimular.
Quini, yo, si quieres, te mando a los míos. Cuando han ido a
casa yo me he marchado a trabajar y no he tocado ni un mueble, cuando he vuelto me lo he encontrado todo igual pero las paredes pintadas. No he tenido que coger ni la fregona.
Un beso