Quiero hacer mención a unas cuantas palabras que no se pueden olvidar y Mari nos recuerda alguna vez.
"Ogaño" como otras veces y con este frío nos quedaremos en la "mesatufa" "atizando" el brasero,
y no como las niñas que son unas "casporras" y están jugando a la "lángara" y la "soga" en las "lanchas" de la acera del "Callejón Las bolas",
y el vecino que es un "banduendo" y "chuchurrío" siempre va "frangollao", se pone a "esculcar" por la "chapera" de la puerta "falsa",
y es que es tan "refullero"
... (ver texto completo)
Buenos días.
Gracias Sebastián por tan bonito relato, pero por unos momentos me sentía que estaba escuchando a mi madre. Me he sentido muy identificada colodra, colodra, pero parecía que estaba en el
pueblo. Me alegro mucho poderlo leer y añoro esa época en la que llegaba a mi
casa y mi madre me contaba cosas con ese vocabulario que tanto me gusta escuchar cuando voy. Dichosos todos los que siguen viviendo en el pueblo y no han tenido que abandonar su tierra,