Recuerdo cuando era chiquinina y asistia a la misa "Del gallo" con mi abuela Carmen en nuestra
Catedral. A la vuelta a
casa en el brasero había batatas asadas y comíamos polvorones. Con mucho frio, pero eramos
felices, nó necesitábamos nada más.
Hoy en día en mi casa tenemos más viandas, tratamos de ser felices, pero me falta algo muy fundamental; mi hijo mayor y mis nietas, que están muy lejos. pe Sacando ánimo para todo mi
PUEBLO os deseo ¡
Feliz Navidad!