Rafalín, en los pueblos las tardes de domingos, son larguísimas y después de comer me hecho una siestecica, a estas horas ya no sé donde meterme, si no estoy haciendo algo me aburro, así que esperando que se haga de noche para cenar y acostarme, aunque a eso tu me ganas, bueno te dejo que mañana tienes que madrugar, para hacer el desyuno, besitos a Gerard y a toda la familia. Paco.